lunes, octubre 03, 2005

Tu.
Yo.
Porcentualicemos las flores,
las estrellas,
los granos de arena.
Mirémonos fríamente
y calculemos el nivel
de nuestras miradas perdidas.
Cronometremos los suspiros
y midamos nuestro amor
por la duración promedio
de nuestros besos.
Restémosles las horas perdidas,
las que jamas volverán.
Descontemos las promesas incumplidas,
las tristezas,
las mentiras,
las verdades,
la inmadurez,
las explicaciones absurdas,
los malentendidos
y las espinas que hieren nuestros corazones.
Todo eso,
dividido por el futuro
y nuestras experiencias
nos da como resultado:
el equilibrio de la felicidad,
que no es mas que todo
tomado del brazo
del amor mas puro y verdadero
que jamas haya existido.